La importancia de tener un buen lejos

    Un día cualquiera uno se encuentra atado: las circunstancias, la humedad que mata, competir es lo importante. En fin.
    Uno debe querer, que es poder, acceder al mundo de verdad, y descubre que los caminos son variados: Haber nacido en la riqueza, intentar acertar en la lotería, ser padre de un hijo como Maradona, etc.

    Si ninguna de estas cosas tiene vida en su vida, y si bien lo que mata es la humedad también mata estar seco; entonces he aquí la importancia de tener "Un Buen Lejos".

    Para tener un "Buen Lejos" es indispensable estudiar poses, actitudes, gestos y ademanes de gente con clase.

    Hay ejemplos históricos: cuando la fiebre de los jeques árabes y sus petrodólares había vivillos que se procuraban un "Buen Lejos" de jeque árabe, y así, sin un cobre en el bolsillo, ingresaban con "Buen Lejos Saudita" a los mejores hoteles, gozaban de créditos inauditos para un ser mortal; para un ser de esos que están para hacer de gente en supermercados, canchas de fútbol y manifestaciones varias.
    Pero hubo de estos cuasi jeques deshonestos con su propio "Buen Lejos", que se deschavaban pidiendo, con cierto aire de suficiencia, un choripán con chimichurri en Montecarlo, o un medio semillón de la casa en el Maxim´s.

    Borges sostenía que era menester de la literatura ser falaz.

    Jean Paul sostenía que el dinero no tenía nada que ver con la emoción de ver un chorro de petróleo saltando en pozo propio; no estamos hablando de Sartre, estamos hablando de Jean Paul Getty, ese que en un arranque de generosidad, y no queriendo negar más un teléfono a los amigos, hizo instalar un teléfono público en su mansión de Sutton Place, Inglaterra.

    Borges tenía razón.

    Hay quienes suponen que la vida ha de ser literatura en acción; de lo que devenimos que la vida ha de ser falaz al menos en un sentido, el sentido común. Y también podemos deducir que Jean Paul Getty no tenía un "Buen Lejos", claro que cuando se tienen ocho mil millones de dólares es un error perdonable.

    Debemos dejar en claro que tener un "Buen Lejos" en esta zona del planeta puede llegar a equivaler a cualquier cifra o, lamento decirlo, cualquier candidateada política.

    Mire usted, (¿es preciso aclararlo?) ser el mejor en lo suyo no alcanza para asegurar un buen futuro, of course and never in the puta live; alcanza para vivir y gracias.
Para vivir abacanadamente, postamente vestido, hay que tener una cuota de culo o tener un "Buen Lejos".

    El libro del "Buen Lejos" es, como cualquiera sabe, comparable a la Lámpara de Aladino: Todo lo que uno desee se puede conseguir.

    Mirada entre vivaz y soñadora; postura de Nerón a punto de arrojar, displicentemente, algún cristiano a los leones; pocas palabras y si salen a la manera de citas citables: mejor que mejor. Porque recuerde, aspirante al "Buen Lejos", que de lejos todos los gatos son pardos, y como han quedado en el olvido los afectos, las virtudes, el valor de las palabras, el honor de las personas, ahora que las ideologías han muerto, en este mundo globalizado, lo que vale es el "Buen Lejos".

    Este mundo de hoy nos asegura que lo importante es lo ritual. Debe estar dispuesto no ha estudiar sino a parecer que estudia, no ha mejorar sino parecerlo, no ser un buen amigo sino a llenarse de gente alrededor, que es casi lo mismo y para tener un "Buen Lejos": lo aceptable.

    Retomando, vemos que cualquier trabajo pretende de usted preparación, abnegación, compromiso; pero si quiere ser intendente o cosillas por el estilo, los votos necesarios son conseguibles con... ¡SI! "UN BUEN LEJOS".

    Si luego de estos consejos logra usted algún cargo y, siendo entonces un "Buen Lejos", le hacen una pregunta profunda: no se asuste. No hay nada mejor que poner cara de filósofo estreñido y meditar, hacer como que, la respuesta. Si, y como pasa habitualmente, no se le ocurre nada, podrá salir con citas citables, aforismos o dichos; pero si anda en uno de esos días en los que nada acude a su mente, haga un gesto amplio, como diciendo: Tanto tiempo llevaría contestarle que no vale la pena, la vida es tan corta que únicamente para mear, vea.
    Total... en una de esas tiene suerte y quien le pregunta no sea un periodista sino un "Buen Lejos de Periodista". Seguro que sale bien parado.